martes, 3 de junio de 2014

OJALÁ TODO FUERA TAN SENCILLO.

Te quitaría la ingratitud con la que acompañan tus besos a las costuras de mis blusas,
igual que rasgo las tuyas con todo ímpetu, mientras todos los jodidos pensamientos quitan desganados la miel que dejaste en mis labios, y vería como París, Roma, y el mundo entero, siguen cruzando caminos y sus viajeros cansados como yo de la distancia se tornan buscando algo que les ame, que les brinde las fuerzas que las hadas de un quizá aun no han brindado.
Besa las ansias con las que te beso yo a ti, besa todos los adoquines a los que tu nombre, con suelas desgastadas, firmé.
Desnuda el cuello al que los kilómetros decidieron ahogar, como desnudo yo el tuyo cuando me susurras.
Ama a esta pobre transeúnte, que divaga buscándote, que cree ser la mayor soñadora, viéndote en cualquier reflejo, en cualquier sueño, EN CUALQUIER AMANECER.