miércoles, 4 de marzo de 2015

QUE PARE EL MUNDO

Rayo de sol mentolado,
dejé tinta y papel sobre la mesa,
pero la poesía instintiva me abandonó por ti.
Los versos antes volaban rondando las esquinas, y tu y yo volábamos junto a las motas de polvo,
ahora eso solo ocurre bajo mi almohada; donde guardo un vergel de recuerdos.
quiero que el mundo me pare, me baje,
que deje de girar,
empiezo a estar mareada...
No existe biodramína para el exceso de experiencia, ni tampoco para el exceso de palabra, de mirada
de compases sincopados, de dígitos indescifrables, de tu sonrisa irrecuperable.
No cambio la hora del reloj, la mantuve permanente, juraste que a las " y siempre" llegarías,
Prometiste que; mi piano jamás crepitaría, y que las sillas no iban a chirriar cuando quedaran vacías.
Y de vacíos mejor ni hablo, que las sabanas siguen frías y el réquiem me despierta a cada momento, justo cuando me vuelvo y no te logro palpar.
Donde quedaron las revoluciones de las que hablaste de hacer en mi cama, y la idea de hacernos inmortales juntas, el basto hueco sediento de caricias de tu espalda y las serpientes conjuradas de tu lengua, quedaron bajo mis pies bailando un último tango, Con alevosía eso si.
Que pare el mundo de verdad, que deje de dar tantas vueltas, hoy me quiero bajar.