Rayo de sol mentolado,
dejé tinta y papel sobre la mesa,
pero la poesía instintiva me abandonó por ti.
Los versos antes volaban rondando las esquinas, y tu y yo volábamos junto a las motas de polvo,
ahora eso solo ocurre bajo mi almohada; donde guardo un vergel de recuerdos.
quiero que el mundo me pare, me baje,
que deje de girar,
empiezo a estar mareada...
No existe biodramína para el exceso de experiencia, ni tampoco para el exceso de palabra, de mirada
de compases sincopados, de dígitos indescifrables, de tu sonrisa irrecuperable.
No cambio la hora del reloj, la mantuve permanente, juraste que a las " y siempre" llegarías,
Prometiste que; mi piano jamás crepitaría, y que las sillas no iban a chirriar cuando quedaran vacías.
Y de vacíos mejor ni hablo, que las sabanas siguen frías y el réquiem me despierta a cada momento, justo cuando me vuelvo y no te logro palpar.
Donde quedaron las revoluciones de las que hablaste de hacer en mi cama, y la idea de hacernos inmortales juntas, el basto hueco sediento de caricias de tu espalda y las serpientes conjuradas de tu lengua, quedaron bajo mis pies bailando un último tango, Con alevosía eso si.
Que pare el mundo de verdad, que deje de dar tantas vueltas, hoy me quiero bajar.
miércoles, 4 de marzo de 2015
martes, 13 de enero de 2015
...
Bajo las lagrimas que caen sobre mis mejillas como puños heridos de rabia,
se cuentan mil recuerdos que saciaban mil horas perdidas de una vida entera deseándote.
Y ahora te has ido,
has dejado al silencio ensordeciendo a gritos al oído que susurraste,
has dejado un puto vacío, que no se llena ni con mil poesías a crear.
Tengo tanta ira que quiero odiarte,
odiarte y dejar de quererte, quererte para poder odiarte más,
odiarte para excusarme de este sentir,
quererte por que odiarte no me quiere salir.
Salir, salir corriendo quedarme sin respirar,
exhalar el aire que un día tus labios quisieron besarme,
besar al aire para poder sentir que quiero intentar querer esta puta realidad.
Besar a los versos que tanto me han dado, que me diste; y no los quieras recuperar,
recuperar el tiempo perdido que ni yo se como empezar, tampoco quiero empezar quizá por que todo
deba terminar.
se cuentan mil recuerdos que saciaban mil horas perdidas de una vida entera deseándote.
Y ahora te has ido,
has dejado al silencio ensordeciendo a gritos al oído que susurraste,
has dejado un puto vacío, que no se llena ni con mil poesías a crear.
Tengo tanta ira que quiero odiarte,
odiarte y dejar de quererte, quererte para poder odiarte más,
odiarte para excusarme de este sentir,
quererte por que odiarte no me quiere salir.
Salir, salir corriendo quedarme sin respirar,
exhalar el aire que un día tus labios quisieron besarme,
besar al aire para poder sentir que quiero intentar querer esta puta realidad.
Besar a los versos que tanto me han dado, que me diste; y no los quieras recuperar,
recuperar el tiempo perdido que ni yo se como empezar, tampoco quiero empezar quizá por que todo
deba terminar.
martes, 16 de diciembre de 2014
la obra que nunca escribí
Cerraste con silencio lo que no hablé,
y creí innecesario festejar algo que no sentí,
necesario era la palabra que atragantó la garganta junto al olor a vino picado que manchó oportunamente la loca de tu falda.
Y ese amanecer no mojé los churros en el café, moje los poemas en lagrimas.
Me sangran las palabras cuando las noches no sueñan en verso, y te pienso...
cuanto mas te pienso mas me sangran...
y me siento sintiendo orfandad, sabiendo que ya la musa se folló a la poesía, aquella misma noche justo en la encimera donde tan predecible noche dedique mi tiempo a ella, simple y llanamente quise considerarla la "obra que nunca escribí".
y creí innecesario festejar algo que no sentí,
necesario era la palabra que atragantó la garganta junto al olor a vino picado que manchó oportunamente la loca de tu falda.
Y ese amanecer no mojé los churros en el café, moje los poemas en lagrimas.
Me sangran las palabras cuando las noches no sueñan en verso, y te pienso...
cuanto mas te pienso mas me sangran...
y me siento sintiendo orfandad, sabiendo que ya la musa se folló a la poesía, aquella misma noche justo en la encimera donde tan predecible noche dedique mi tiempo a ella, simple y llanamente quise considerarla la "obra que nunca escribí".
domingo, 30 de noviembre de 2014
Glock 9mm
Muero por un beso cálido,
uno que deje sin aliento.
Un abrazo que haga temblar a las estrellas.
Una palabra que me libre de este yugo.
Un verso que calme toda la poesía que revienta mis adentros.
Un alma tan libre que comprenda mi desgarro, arraigado,
y este oxido que hoy tengo por vena.
Un silencio callado por los gritos.
Unos gritos que desaten lo que quieran.
Un orgasmo que sea puta locura,
una locura que vuelva loco tu cuerpo.
El afecto de una noche repleta de cómplices.
Donde a los testigos se les mata a golpe de pistola.
uno que deje sin aliento.
Un abrazo que haga temblar a las estrellas.
Una palabra que me libre de este yugo.
Un verso que calme toda la poesía que revienta mis adentros.
Un alma tan libre que comprenda mi desgarro, arraigado,
y este oxido que hoy tengo por vena.
Un silencio callado por los gritos.
Unos gritos que desaten lo que quieran.
Un orgasmo que sea puta locura,
una locura que vuelva loco tu cuerpo.
El afecto de una noche repleta de cómplices.
Donde a los testigos se les mata a golpe de pistola.
lunes, 17 de noviembre de 2014
TODO LO QUE DESEE
El silencio incomodo que llenaba el terco vacío del que quisieron disponer tus ganas y las mías,
ganas... ganas de besarte la comisura de los labios,
ganas... ganas, ganaste, perder, perderme yo bajo el insufrible contoneo de tus caderas.
Dabas un paso al frente tentando a ciegas lo que ni yo siquiera sabía que quería,
y mirabas y yo te evitaba y volvías a mirar, y sonreía.
Y vuelta al silencio incomodo que esta vez ya alentaba a mis manos.
Te escuchaba, te deseé, te miré dije adiós. "El portazo sonó a puntos suspensivos... " un hueco entre realidad y deseo.
Y en eso quedó todo, en las ganas, la tarde que ansiaba, la canción que nunca sonó, los quehaceres del hogar, la poesía que no me atreví a escribir sobre tu cuerpo, la oportunidad que jamás volverá a suceder, el beso que saboreé antes de tiempo, el crepitar de una tranquilidad-tensión, una nevera vacía, una guitarra sin cuerdas y la cerveza sobre mis manos, y tu empotrada en la distancia
ganas... ganas de besarte la comisura de los labios,
ganas... ganas, ganaste, perder, perderme yo bajo el insufrible contoneo de tus caderas.
Dabas un paso al frente tentando a ciegas lo que ni yo siquiera sabía que quería,
y mirabas y yo te evitaba y volvías a mirar, y sonreía.
Y vuelta al silencio incomodo que esta vez ya alentaba a mis manos.
Te escuchaba, te deseé, te miré dije adiós. "El portazo sonó a puntos suspensivos... " un hueco entre realidad y deseo.
Y en eso quedó todo, en las ganas, la tarde que ansiaba, la canción que nunca sonó, los quehaceres del hogar, la poesía que no me atreví a escribir sobre tu cuerpo, la oportunidad que jamás volverá a suceder, el beso que saboreé antes de tiempo, el crepitar de una tranquilidad-tensión, una nevera vacía, una guitarra sin cuerdas y la cerveza sobre mis manos, y tu empotrada en la distancia
viernes, 17 de octubre de 2014
ELLA
Ella pintaba amapolas, llenaba la habitación de cientos de ellas,
enternecía el colchón,
se adentraba en mi cintura,
rellenaba el basto hueco de mi espalda,
reservaba el aire que nos faltaba,
dosificaba la energía que sabia nos hallaba.
Ella susurraba, verbos conjugados que deshacían cualquier iceberg,
una lengua desconocida que desconocía hasta su propio conocer,
lengua que conocía lo que ni siquiera yo advertía desconocer,
unos labios que pronunciaban como nadie antes supo hacer,
pues ella hacía lo que otros deshacían, y deshacía lo que algunos ni tan siquiera supieron inventar.
Ella era nostalgia, ella derrochaba sensualidad, ella no oyó hablar de casualidades, y es ella a la que llaman premeditar.
Era ella mi mente templada, el punto exacto de equilibrio, la pizca de sal correcta.
Sería de locass que siguiera hablando en un pasado cuando aun existe presente y ansiado saber del futuro.
Creo que debiéramos callarnos y que hablen los versos
enternecía el colchón,
se adentraba en mi cintura,
rellenaba el basto hueco de mi espalda,
reservaba el aire que nos faltaba,
dosificaba la energía que sabia nos hallaba.
Ella susurraba, verbos conjugados que deshacían cualquier iceberg,
una lengua desconocida que desconocía hasta su propio conocer,
lengua que conocía lo que ni siquiera yo advertía desconocer,
unos labios que pronunciaban como nadie antes supo hacer,
pues ella hacía lo que otros deshacían, y deshacía lo que algunos ni tan siquiera supieron inventar.
Ella era nostalgia, ella derrochaba sensualidad, ella no oyó hablar de casualidades, y es ella a la que llaman premeditar.
Era ella mi mente templada, el punto exacto de equilibrio, la pizca de sal correcta.
Sería de locass que siguiera hablando en un pasado cuando aun existe presente y ansiado saber del futuro.
Creo que debiéramos callarnos y que hablen los versos
miércoles, 13 de agosto de 2014
ANTES DE QUE ME DUELAS, PREFIERO DOLERTE.
Antes de que me duelas, prefiero dolerte,
prefiero que me odies, a ser yo enfermera sin utensilios que intenta persuadir el dolor de una herida que no tiene ni cura ni sutura, ni cicatriz.
Prefiero ser el payaso sin gracia, al que despidan por falta de vocación,
prefiero ser el circo romano de tu cama en el que la princesa mata a la bestia,
me gustaría ser la mala pesadilla de la que te despiertes antes de ser tu; la pesadilla de la que no quiero despertar,
no quiero ser el efecto de un desamor, prefiero ser la causa y el efecto de un antidepresivo; hay cosas que duelen y que adicionan y difícilmente seas una droga fácil a la que desengancharme.
Me gustarías más si me eligieras como la colilla bien apagada, más que como el cigarro recién encendido que quema abundantes hectáreas.
Eso si no confundas realidad con hipótesis, ya que no te olvides que si de mi dependieras, no te irías jamás
prefiero que me odies, a ser yo enfermera sin utensilios que intenta persuadir el dolor de una herida que no tiene ni cura ni sutura, ni cicatriz.
Prefiero ser el payaso sin gracia, al que despidan por falta de vocación,
prefiero ser el circo romano de tu cama en el que la princesa mata a la bestia,
me gustaría ser la mala pesadilla de la que te despiertes antes de ser tu; la pesadilla de la que no quiero despertar,
no quiero ser el efecto de un desamor, prefiero ser la causa y el efecto de un antidepresivo; hay cosas que duelen y que adicionan y difícilmente seas una droga fácil a la que desengancharme.
Me gustarías más si me eligieras como la colilla bien apagada, más que como el cigarro recién encendido que quema abundantes hectáreas.
Eso si no confundas realidad con hipótesis, ya que no te olvides que si de mi dependieras, no te irías jamás
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